TALLARINES AL PESTO

La comida italiana me encanta. Conozco a muy pocas personas que no pierdan el sentido por un buen plato de pasta acompañada de lo que sea, y aunque la comida italiana es mucho más variada, el buque insignia es la pasta en todas sus versiones.

Mi amor por la pasta es tan grande que mi marido me hizo uno de los mejores regalos de todos los regalos habidos y por haber, una máquina de pasta, y además tuvo el detalle de incluir en la misma el motor para no tener que usar la manivela, que por motivos de salud no siempre me es conveniente.

Esta marca de máquinas hay que decir que es cara, no hace falta invertir tanto en una, si le vais a dar un uso muy esporádico. Si la vais a usar mucho, como en mi caso, recomiendo que invirtáis en una buena máquina, a la larga siempre compensa.

Hoy os voy a enseñar como preparo los tallarines al pesto, uno de los platos favoritos de mi hijo junto a mi famosa lasaña (cuando tengo invitados es uno de los platos más demandados). Es un plato de lo más sencillo, dicho lo cual elevar este plato de rico a maravilloso siempre depende de usar productos de calidad.

Pastas buenas en el mercado las hay variadas, pero yo adoro prepararla, y uso huevos caseros, lo que le confiere a la pasta un color y un sabor espectaculares.

El pesto se puede hacer en la batidora, es más rápido y cómodo, pero a mí, llamarme romántica, me encanta prepararlo a mano con el mortero, y de ahí proviene su nombre.

Un poco de historia:

Esta salsa recibe su nombre de la palabra genovesa Pestare que significa “machacar en un mortero” en italiano y hace referencia al tipo de preparación con mortero.

El pesto es una evolución de un método romano para mezclar hierbas y ajos. Los antiguos romanos lo tomaban con una pasta llamada Moretum, un plato hecho con queso, ajo y hierbas mediterráneas que se servía como acompañamiento. En Génova, al noroeste de Italia, los pescadores para la conservación de los alimentos y cuyos ingredientes incluían aceite, tomate, ajo y vinagre, conocida con el nombre de  «agliata». La incorporación de la característica albahaca provino del nordeste de Italia (Liguria) por la abundante existencia de esta aromática planta. Debido al enorme tráfico de barcos que entraban y salían del puerto de esta ciudad, la receta se expandió rápidamente por toda Italia y comenzaron a aparecer variantes con ingredientes regionales, como en el puerto de Trapani, en Sicilia, cuyos habitantes adaptaron la receta dando origen al que se conoce como pesto trapanés (pesto rojo), con aceite de oliva, ajo, tomates, almendras y albahaca.

Actualmente, la salsa pesto tiene una serie de ingredientes básicos, como son la albahaca, ajo, piñones, aceite de oliva y queso parmesano. Sin embargo, el pesto como tal, es una salsa majada en mortero, por lo que técnicamente podemos encontrar muchas versiones diferentes de esta preparación.

En esta ocasión yo preparé tallarines, pero podéis usar la pasta que más os guste. La base de la receta es para preparar la pasta fresca, luego podéis usarla para tallarines, espaguetis, lasaña, etc…

Una vez en un programa de un cocinero italiano recomendaba, en lugar de usar solo harina, utilizar sémola de trigo fino en proporción 50-50. La pasta no queda tan fina, sino que la sémola le aporta un toque rústico. Lo he probado y ahora la preparo así casi siempre.

También os voy a poner como preparar la pasta en la Thermomix porque queda muy bien, y es más rápido y más limpio. Yo la he hecho así varias veces cuando tengo prisa y os puedo decir que queda con una buena consistencia.

Vamos a meternos en faena.

PASTA FRESCA

INGREDIENTES

-150 gr de harina de fuerza o harina 00

-150 gr de sémola de trigo duro

-3 huevos talla M

-10 ml de aceite

-5 gr de sal

PREPARACIÓN

-Ponemos la harina y la sémola en la superficie de trabajo y creamos un hueco en el centro como si fuera un volcán, donde añadimos los tres huevos, la sal y el aceite y los batimos con un tenedor.

-Vamos incorporando la mezcla de ingredientes secos a los líquidos con la ayuda de un tenedor o una cuchara desde el exterior al interior del “volcán”. Cuando ya empecemos a tener consistencia de masa, amasamos con las manos hasta obtener una bola. Todo este proceso se puede hacer con una amasadora, así que si tenéis una os será aun más fácil.

-Una vez mezclados y amasados los ingredientes, hay que dejar reposar un mínimo de 30 minutos la masa envuelta en film para conseguir que las partículas de sémola y harina absorban la humedad de los huevos y que se forme la estructura del gluten y se relaje, de manera que consigamos una masa que se puede estirar pero que no sea elástica (es decir, que no se contraiga volviendo a su forma original)

-Para hacer espaguetis o tallarines habrá que estirar trozos de la masa con máquina de pasta con rodillo, enharinando de vez en cuando la pasta para que no se pegue.  En la opción con mayor grosor de la máquina, pasaremos la masa varias veces doblándola sobre si misma. En el resto de números de la máquina es suficiente con pasar la pasta una vez, reduciendo el grosor hasta conseguir que sea de entre 1 – 1,5 milímetros.  La masa de pasta se seca rápidamente, así que lo mejor es dejar la bola restante en un trapo húmedo mientras vamos estirando.

-Una vez estirada, pasamos la pasta por el accesorio de corte para espaguetis o tallarines de la máquina de pasta, o si lo estamos haciendo a mano, enrollamos la pasta sobre sí misma y cortamos con un cuchillo.

Según vayamos cortando, dejamos la pasta en secadores de pasta para evitar que se peguen los trozos entre sí.

Cuando tengamos toda la pasta cortada, la metemos en agua con sal hirviendo, y una vez metida bajamos el fuego. La pasta fresca, dependiendo de la forma y el gusto de cada uno, suele estar lista en dos o tres minutos.

Nota: la pasta fresca se seca muy rápido. Yo suelo prepararla al momento y cocerla a continuación, así que enharino un poco la pasta y solucionado. Si vais a tardar en prepararla, hay que ponerlas a secar, y no todos disponemos de secadores de pasta. Yo lo arreglo con unas perchas de plástico bien lavadas. Voy colgando la pasta y distribuyéndola por la cocina (os aseguro que es un buen espectáculo, os prometo fotos cuando lo haga).

La pasta al huevo solo se conserva entre 24-48 horas para evitar que surjan bacterias o salmonelosis. Si es pasta sin huevo o solo de sémola se puede secar durante 24-48 horas y se conserva varios meses.

THERMOMIX

Echamos en el vaso de la Thermomix los ingredientes  y amasamos 15 segundos en velocidad 6 primeramente y después 2 minutos a velocidad espiga. La masa no debe quedar pegajosa y si los huevos fuesen grandes puede admitir un poco más de harina. Quedará granulosa. Se saca del vaso, formamos una bola, filmamos y a la nevera 30 minutos.

Las cantidades son las mismas que a la manera tradicional.

SALSA PESTO

INGREDIENTES

-30 hojas de albahaca fresca (yo la cultivo en mi huerto)

-50 g de queso parmesano (podéis mezclar el parmesano con pecorino, está buenísimo)

-25 g de piñones

-100 ml de aceite de oliva virgen extra

-1 diente de ajo (no muy grande)

-1 pizca de sal

PREPARACIÓN

-Lavar las hojas de albahaca y secarlas bien.

-Pelar el diente de ajo, partirlo por la mitad a lo largo y quitarle el germen. Trocearlo.

-Rallar el queso parmesano.

-Meter las hojas de albahaca en un mortero

-Mezclar bien.

-Probar y rectificar la cantidad de ajo, si se desea.

-Y ya está. Reservar hasta que esté cocida la pasta.

-Sacamos la pasta recién cocida, le añadimos la salsa y rallamos parmesano por encima. Servir inmediatamente.

“La vida es una combinación de magia y pasta”

FEDERICO FELLINI

TRIFLE “ADRIÁN”

Lo prometido es deuda. El domingo os mostré una foto del trifle que preparé para el cumpleaños de mi cuñada, y os dije que os pondría en el blog la receta, y aquí la tenéis.

Os preguntaréis el porqué del nombre, y os lo voy a contar:

Adrián es uno de mis sobrinos, que tristemente vive en la otra punta de España y lo veo unos días al año solamente. Vinieron en verano a pasar unos días de visita, y se me ocurrió preparar este postre, que hasta el momento tenía un nombre de lo más simple, “Trifle de frutos rojos a mi manera”.

Mi sobrino es pequeño, y curiosamente, no le gusta el dulce y no toma postre. Conseguimos que probara la mouse de frutos rojos y le gustó muchísimo. Tanto que no se comió un trozo de la tarta, sino que, literalmente, la devoró. A lo mejor suena a tontería, pero que un niño que no come ningún dulce devore la tarta de la tía para mí fue uno de los momentos más emocionantes desde que hago repostería. Y en su honor, pasé a llamarle “Trifle Adrián”.

Aunque a la vista puede parecer un postre pesado por sus capas variadas y  su envergadura, no lo es para nada. El bizcocho genovés es muy ligero, las capas de mouse de frutos rojos y la crema de mascarpone están muy equilibradas en dulzor, y el sirope de frutos rojos y naranja con el que humedezco las capas de bizcocho le da el toque ácido, consiguiendo el equilibrio perfecto.

Como lleva varias capas os voy a poner la receta por partes y el montaje final para que sea más sencillo a la hora de prepararlo, porque sé que lo vais a hacer, y os va a encantar. Eso si, antes de preparar esta receta leer bien para tener todos los ingredientes y los materiales necesarios a mano. Es una tarta sencilla pero laboriosa y tener todo planificado y preparado os va a simplificar el tiempo que lleva todo el proceso.

BIZCOCHO GENOVÉS

INGREDIENTES

-4 huevos grandes

-120 g azúcar

-1 cucharadita de esencia de vainilla

-120 g harina de repostería

-Sal

-Mantequilla para untar el molde

-Harina (para espolvorear)

PREPARACIÓN

-Con varillas eléctricas o manuales (con las eléctricas nos costará menos trabajo), batimos los huevos junto con el azúcar y la esencia de vainilla hasta triplicar su volumen. La masa cogerá un color blanco rápidamente pero es necesario que triplique su volumen, por lo que hay que batir muy bien.

-Añadimos poco a poco la harina tamizada y la sal. Mezclamos con movimientos envolventes para evitar que se bajen los huevos.

-Preparamos el molde con un poquito de mantequilla y espolvoreamos con harina.

-Llevamos al horno 25 minutos a 180º, calor arriba y abajo. Recordad que el tiempo es orientativo, cada horno es un mundo. Transcurrido el tiempo, retiramos el molde del horno.

-Dejamos reposar el bizcocho dentro del molde 5 minutos, desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

-Una vez frío lo cortamos en tres láminas de un grosor de 1 cm más o menos para las tres capas de bizcocho.

NOTA: Si queréis ahorraros el paso del bizcocho por el tiempo podéis comprar en cualquier supermercado unos bizcochos que vienen ya preparados y cortados en tres capas. No está tan bueno como el casero pero hace el apaño y os ahorráis tiempo y trabajo.

Y si tenéis la Thermomix también tenéis la receta de este bizcocho.

INGREDIENTES:

-4 huevos L
-100 gr. azúcar
-pizca sal
-100 gr. harina
-1 cta. vainilla

PREPARACIÓN:


-Precalentar el horno a 180º.
– Colocar la mariposa, huevos, azúcar y sal, 8 min. 37º, vel.4.
– Añadir la harina y vainilla, sin quitar la mariposa, 15 seg. vel.2. Quitar la mariposa y terminar de envolver.
– Echar la mezcla en un molde engrasado, de unos 23 cm. y hornear unos 25 minutos.
Dejar enfriar y desmoldar.

SIROPE DE FRUTOS ROJOS

Para hacer el sirope con el que empapo los bizcochos parto de un coulis de frutos rojos, que es una especie de mermelada pero más ligera. Paso el coulis por un colador, y el jugo que suelta lo uso para empapar lo bizcochos y la fruta para preparar la mouse.

INGREDIENTES

-250 g de frutos rojos a elegir (frambuesas, arándanos, fresas…)

-2 cucharadas de azúcar (o más si la fruta es ácida)

-Zumo de naranja

PREPARACIÓN

-En un cazo ponemos los frutos y el azúcar a fuego medio-bajo ( en mi vitro lo pongo al 5), y dejo que se el azúcar y la fruta se integre, y a continuación añado el zumo de la naranja y dejo reducir unos 5 ó 6 minutos hasta que se vea todo integrado pero que no hay cogido una consistencia pastosa como para hacer mermelada.

-Pasamos a un colador y reservamos el jugo por un lado y la fruta por otro. Dejamos enfriar antes de usar.

CREMA DE MASCARPONE

INGREDIENTES

-Medio litro de nata 35% materia grasa

-500 g de mascarpone

-Un chorrito de esencia de vainilla

-150 g de azúcar glas

PREPARACIÓN

-Importante que esté todo frío de la nevera.

-Con la batidora de varillas, ponemos el mascarpone en un bol profundo, y batimos a velocidad media hasta que ablande.

-A continuación incorporamos el azúcar glas y batimos a velocidad alta 1 minuto.

-Incorporamos el extracto de vainilla, con una espátula de silicona recogemos lo que se hay pegado a las paredes, seguimos batiendo y cuando se vea todo integrado vamos añadiendo la nata sin dejar de batir, a velocidad alta, hasta que tenga una consistencia cremosa, más o menos 2 minutos, pero siempre controlando que no se corte la crema. Reservamos en la nevera tapado con papel film a piel para que no se reseque la capa superficial.

MOUSSE DE FRUTOS ROJOS

INGREDIENTES

-500 g de nata fría 35% materia grasa

-Los frutos rojos reservados del coulis.

-150 g de azúcar glas

PREPARACIÓN

-Trituramos bien los frutos rojos para no encontrar los tropezones en la mouse.

-En un bol profundo con la batidora de varillas montamos la nata con el azúcar hasta que quede cremosa. A continuación añadimos los frutos rojos y lo vamos integrando poco a poco con la nata con una lengua de silicona con movimientos envolventes para que no se baje la nata y quede cremoso. Reservamos en la nevera tapado con papel film a piel para que no se reseque la capa superficial.

LLEGA LA HORA DEL MONTAJE

-Lo primero para hacer un trifle y lo más importante es tener un recipiente apto para tal menester. Tiene que ser de cristal para que se vean las capas, es conveniente que el diámetro sea de 20 o 22 cm porque es el tamaño más común de los aros de emplatar grandes para cortar los bizcochos y que encajen perfectos, y que sea profundo para poder colocar las tres capas que lleva.

-Lo segundo frutos rojos frescos para las capas y la decoración. Yo uso fresas, frambuesas, moras y arándanos. La colocación de las frutas siempre a la imaginación o como más os guste, eso sí, siempre guardando correlatividad y que se va uniforme, sino no lucirá perfecto. Las fresas laminadas porque tienen mucho volumen, el resto se puede dejar tal cual.

-Primero ponemos una base de bizcocho, lo mojamos con el sirope, y alrededor, entre el bizcocho y el lateral del envase, vamos colocando los frutos rojos. Yo en la primera capa alterno láminas de fresa con moras alternado una de cada.

-A continuación, con una espatúla y mucho cuidado ponemos una capa de crema de queso, y digo con cuidado para no levantar la fruta que hemos colocado.

-Ponemos otro bizcocho encima, presionamos con delicadeza para que se pegue a la capa de crema, lo bañamos en el sirope, colocamos la fruta ( en este caso yo usé frambuesas y arándanos), y ponemos una capa de mouse de frutos rojos.

-Tercera capa igual. Aquí se puede elegir la capa de la crema que os guste más. Yo escogí los frutos rojos, pero podéis poner la crema de queso.

– Como colofón en la decoración, meter en dos mangas pasteleras las cremas con una boquilla gruesa rizada, y hacer rosetones alternando una y otra. Y luego decoramos con la fruta, aquí la imaginación manda. En este caso yo puse con la crema de queso la edad de la homenajeada, pero normalmente cubro toda la tarta haciendo un tapiz con las distintas combinaciones de las fresas frambuesas, arándanos y moras. Y adornamos con azúcar glas.

-Ahora toda disfrutarla. Como es una tarta muy contundente la dificultad se presenta al servirla. O bien tenéis una pala larga para poder servir en raciones individuales, o bien presentáis el postre en el centro y todos a comer del recipiente.

“El postre tiene que ser espectacular, porque llega cuando el gourmet ya no tiene hambre”

 ALEXANDRE GRIMOD

MERLUZA Y PATATAS AL VAPOR CON SALSA “MEUNIÈRE”

Me han preguntado en diversas ocasiones si en mi casa solo comemos dulces o platos, digamos, bastante sustanciosos. Si, comemos platos sanos y sencillos también.

El caso es que esos platos no son lo que se dicen muy propensos a ser fotografiados, porque suelen ser platos más sencillos, y por decirlo de alguna manera, más insulsos.

Pero como tengo seguidores fieles que me piden alguna receta de esas que no hacen que la grasa corporal aumente solo con mirarlos, hoy os ofrezco una receta que en casa nos encanta, porque es sana, sencilla, y realmente tiene mucho sabor, porque si usas las hierbas aromáticas de manera correcta, hasta el plato más simple se convierte en un plato delicioso. Yo lo acompaño con una “salsa Meunière”, que es una salsa de mantequilla y limón, que añade alguna caloría a mayores, pero con solo un par de cucharadas por encima del pescado, le da sabor intenso y no tenemos que preocuparnos en demasía por las calorías añadidas. Todo en su justa medida no supone un problema, y si un gran placer al paladar.

Esta es una receta que preparé un día de esos con prisas para la cena en la Thermomix, ya que también tengo seguidores asiduos a la Thermomix y me piden recetas que se puedan preparar en la misma. Se puede preparar en vaporera, y si no tenéis un truco es coger una cacerola honda donde podáis colocar encima un colador grande, siempre teniendo cuidado de que el colador no toque el agua del fondo. El problema de este sistema es que la cantidad a preparar ya no sería la misma, a no ser que tengáis una cacerola y un colador de grandes dimensiones.

Yo la salsa la preparo al estilo tradicional mientras se cocina el pescado y las patatas en la Thermomix para no tener que calentar la salsa y para que el proceso sea más rápido. Pero os voy a poner la receta de la salsa en la Thermomix por si queréis prepararla en la misma ya que luego la podéis calentar.

INGREDIENTES

-4 filetes de merluza

-Patatas laminadas finas (una patata por persona)

-Romero y albahaca fresca

-Medio limón

-Aceite de oliva virgen

-Sal y pimienta

Salsa de limón:

-50 gr de mantequilla

-½ limón

-½ vaso de caldo de pescado (sino tenéis podéis sustituirlo por vino blanco para darle sabor)

-1 cucharada de harina

-Pimienta blanca

-Perejil

-Sal

PREPARACIÓN:

-Ponemos en el vaso 500 ml de agua.

-Colocamos en el recipiente Varoma las patatas, sazonamos con sal y pimienta, colocamos dos o tres ramas de romero y regamos con un chorro de aceite.

– En la bandeja Varoma ponemos la mariposa y encima papel de hornear un poco mojado, la mariposa para que el aire circule por la bandeja y el papel para que no caiga nada encima de las patatas.

-Salpimentamos los filetes, los colocamos en la bandeja, regamos con un chorro de aceite, el zumo de medio limón, y colocamos unas hojas de albahaca y  el medio limón exprimido cortado en gajos.

-Cocinamos 30 minutos/varoma/vel.1

Preparamos mientras la salsa.

-Comenzamos calentando la mantequilla en un cazo a fuego medio y cuando se derrita, agregamos la harina y removemos constantemente hasta que se mezcle perfectamente formando una especie de pasta.


-Cuando tengamos la harina sin grumos, vertemos el caldo de pescado (o vino blanco), el jugo de medio limón, una pizca de sal y otra de pimienta blanca.


-Continuamos removiendo y cuando comience a espesar la salsa, incorporamos el perejil picado. Seguimos cocinando hasta que la salsa quede con la textura deseada, retiramos del fuego y servimos a la mesa en una salsera.

-Preparación en Thermomix (aquí preparamos la salsa antes que el pescado y las patatas)

-Añadimos la mantequilla y programamos 1 min/varoma/vel.1

-Añadimos el limón, el caldo de pescado, el perejil y programamos 1 min/varoma/vel.1

“Nuestra comida debería ser nuestra medicina y nuestra medicina debería ser nuestra comida”

 HIPÓCRATES

LENTEJAS GUISADAS

Las legumbres constituyen la categoría de alimentos con un perfil nutricional más equilibrado: aportan tanto hidratos de carbono de absorción lenta (los más recomendables) como proteínas, además de fibra y un poco de grasa. Y son ricos en micronutrientes: minerales y vitaminas del grupo B y en polifenoles antioxidantes. Es muy importante incluirlas en la dieta varios días a la semana, ya que aportan hidratos de carbono de absorción lenta, proteína, fibra, un poco de grasa saludable, y son ricas en micronutrientes: minerales, vitaminas del grupo B y polifenoles antioxidantes.

Son particularmente ricas en almidón resistente y fibras solubles que alimentan a las bacterias intestinales beneficiosas.

Además la fibra regula los niveles de azúcar y colesterol en la sangre. De esta manera previene la obesidad, la diabetes, la hipertensión, el colesterol y los triglicéridos altos, la arteriosclerosis y los infartos de corazón y de cerebro.

En mi casa la legumbre favorita es la lenteja.

Las lentejas eran conocidas ya en el Neolítico, y se han cultivado por toda la cuenca mediterránea desde la Antigüedad.

Entre los beneficios de las lentejas encontramos que, además de resultar muy nutritivas, son fáciles de cosechar y favorecen la regeneración del suelo, pues le aportan nitrógeno gracias a las bacterias simbióticas que viven en sus raíces. También son económicas, se conservan bien y combinan con la mayoría de alimentos, y contienen un 23,5% de proteínas más que la judía o el garbanzo.

Son muy versátiles, y admiten muchas elaboraciones distintas: potajes, guisos, ensaladas, guarniciones, etc…

La manera más clásica de comer las lentejas son guisadas, y hay una receta de lentejas guisadas por hogar. He probado muchas recetas diferentes pero esta sigue siendo la preferida de mis hijos.

No se si os pasa, pero las lentejas guisadas se pegan muy fácilmente, es un plato donde tienes que estar pendiente y no perderlas de vista, o en nada la cocina empieza a oler a quemado.

Tengo la Thermomix, que una de las mayores ventajas que tiene, para mí, es que no tienes que estar pendiente de ella, pero no daba con la receta adecuada porque ellos quieren “las lentejas de mamá”. Así que me puse a experimentar hasta que conseguí adecuar mi receta a la Thermomix. Lo mejor de la cocina tradicional con la inestimable ayuda de la modernidad, pero si no tenéis Thermomix también podéis prepararlas a la manera tradicional siguiendo los mismos pasos pero removiendo con soltura.

INGREDIENTES

-200 g. lentejas pardinas

-500 g. de agua

-1 patata grande

-1 zanahoria grande

– 2 ajos

-2 hojas de laurel

-Pimentón dulce

-Harina

-Vino blanco

 -Sal gorda

 -Aceite de oliva

-1 huevo cocido

PREPARACIÓN


-Poner las lentejas a remojo unas dos horas.
-Poner en el vaso las lentejas, la patata picada en cubitos, la zanahoria en cuadraditos muy pequeños, los ajos picados y las 2 hojas de laurel.

-Añadir el agua.

-Salar al gusto y echar un chorrito de aceite y otro de vino. Programar 20 min/100°/vel.cuchara.

-En un cuenco mezclar un chorro de aceite, una cucharada de harina, otra de pimentón, y añadimos un cazo del agua de cocción. Si se han espesado mucho añadir agua a la mezcla que no sea de la cocción, y con un tenedor mezclar todo bien.
Luego añadir al vaso y poner 15 min/100º/vel.cuchara.

-En este paso vigilar cada poco para que no se os pase de cocción, porque según el tipo de lenteja los tiempos de cocción varían.

-Servir calientes con huevo picado por encima al gusto.

NOTA: yo uso siempre la lenteja pardina y estos son los tiempos que he calculado para la consistencia del guiso como nos gusta en casa.

Yo no le pongo chorizo ni panceta a las lentejas porque, curiosamente, a mis hijos no les gustan con carne, pero se lo podéis añadir al principio de la cocción si os apetece.

“Si tienes pan y lentejas, para que te quejas”

REFRANERO POPULAR

GOFRES CLÁSICOS DE FERIA

Hoy es el último día de vacaciones de nuestros peques, y mi hija me ha hecho esta petición poniendo ojitos, acompañados de un:

“Mamá, mañana empieza la clase. ¿Me podrías hacer unos gofres de esos ricos para que la pena sea más llevadera?

Si hay algo que le guste más (después de las tortitas), son los gofres de feria. Así que esta tarde hemos sacado la gofrera y nos hemos puesto en faena.

Los gofres clásicos de feria no tienen mucha dificultad, pero hay que tomarse su tiempo ya que llevan tiempos de fermentado más largos que los gofres normales, así que si los vais a hacer, planearlo con tiempo.

Un poco de historia sobre el origen del gofre:

Se tiene constancia de que la costumbre de cocinar esta masa de harina utilizando para ello dos placas y condimentando dicha masa con otros alimentos, tiene su origen en la Antigua Grecia, este es el origen más remoto sin embargo los gofres que consumimos actualmente provienen de Estados Unidos, exactamente de los primeros emigrantes americanos que regresaron a Europa introduciendo este postre en la cultura culinaria del Viejo Continente.

El autor material su  introducción  en Europa fue el americano Thomas Jefferson que en 1789 trajo la primera gofrera, una plancha formada por una serie de cuadrículas con las que se cocinaba el postre y que era la encargada de  proporcionar el aspecto característico y mundialmente famoso de los gofres.

Si bien como ya hemos dicho el gofre tal y como lo conocemos actualmente tiene su origen en Estados Unidos, su evolución  se materializó con el añadido de otros ingredientes a la masa como nata, chocolate y otros dulces, esta innovación se debe al belga Maurici Vermersch que  dio a conocer estas nuevas variedades en la Exposición Universal celebrada en la ciudad de Bruselas en 1960.

Tal fue el éxito del producto durante la exposición que el bueno de Maurice decidió cruzar el charco, expandir su negocio y promocionar su producto en el Nuevo Continente, para ello se desplazó 4 años más tarde a la Feria Mundial de Nueva York en Flushing Meadows,Queens, allí en un recinto ferial que simulaba el aspecto de un poblado medieval da aprobar a los americanos su creación.

En principio denominó a este postre como “bruselas waffles” pero pronto reparó que los americanos desconocían donde estaba Bruselas por lo que les dió un nombre más adecuado para el público norteamericano pasando a denominarse “Bel-gem gofres”

(Fuente de la información https://www.gofresmannekenpis.com/historia-del-gofre/)

La receta que más gusta en mi casa son los gofres a feira, con su consistencia crunchi por el azúcar perlado. Si tenéis la Thermomix, usadla. Quedan geniales y además la preparación es más rápida y más limpia.

Aquí os dejo las recetas tanto tradicional como en la Thermomix, para que elijáis la que más os convenga.

RECETA TRADICIONAL

INGREDIENTES

-250 gr Harina de fuerza

-90 ml Lechera entera

-25 gr Levadura fresca de panadería

-2 Huevos medianos

 -Una pizca de sal

-1/2 cucharada Esencia de vainilla

-125 gr Mantequilla

-150 gr Azúcar perlado

PREPARACIÓN

-Calentar ligeramente la leche y disolver en ella la levadura.

-Mezclar en un bol la harina y la sal. Añadir la leche con levadura y los huevos. Mezclar hasta obtener una masa homogénea.

-Añadir la mantequilla en trocitos, el azúcar y la esencia de vainilla y amasar. Poner en un bol grande cubierto con film transparente y dejar fermentar una hora o hasta que haya doblado su volumen.

-Dividir la masa en 8 bolas, aplastarlas, poner el azúcar perlado en un bol y rebozar la masa por ambos lados, colocarlos en una bandeja tapados con papel film y refrigerar durante otros 30 minutos.

-Untar la gofrera con mantequilla. Una vez caliente añadir la masa y dejarlo 6 ó 7 minutos.

RECETA THERMOMIX

INGREDIENTES

-120 g de leche

-10 g de levadura prensada fresca

-40 g de azúcar

-300 g de harina de fuerza

-½ cucharadita de sal

-1 huevo

-1 cucharada de vainilla líquida

-120 g de mantequilla en trozos

-100 g de azúcar perla

-1 chorrito de aceite o mantequilla.

PREPARACIÓN

-Ponga en el vaso 60 g de leche, la levadura y 10 g de azúcar y mezcle 2 min/37°C/vel

-Deje reposar en el vaso durante 10 minutos.

-Añada la harina, 30 g de azúcar, la sal, 60 g de leche, el huevo y la vainilla. Amase 5 min/velocidad espiga, y vaya añadiendo los trozos de mantequilla. Retire a un bol grande, cubra con film transparente y deje reposar durante 1 hora o hasta que doble su volumen.

-Divida la masa en 8 bolas (para gofres de 10×12 cm) y aplástelas. Ponga el azúcar perla en un bol y reboce la masa por ambos lados presionando ligeramente para que se pegue el azúcar. Coloque en una bandeja, cubra con film transparente y reserve en el frigorífico durante 30 minutos.

-Caliente la gofrera, engrase con aceite, ponga 2 bolas aplastadas y deje cocinar durante 6 minutos o hasta que estén doradas. Repita el procedimiento con las bolas de masa restantes y sirva inmediatamente.

Nota: Si tenéis la TM6 aquí os dejo el enlace directo para el Cokidoo https://cookidoo.es/recipes/recipe/es-ES/r136576

“Lo que empieza dulce, termina dulce. Y lo que empieza amargo, se endulza”

VASITOS DE TRES CHOCOLATES CON GALLETA

 

Uno de mis formatos favoritos para presentar los postres son en vasitos o copas.

Me parece que la presentación queda más elegante, es más sencillo de servir que cortar las raciones, y más limpio. Y si quedan vasitos sin comer, los invitados siempre se los pueden llevar tapados y sin tener que repartir las raciones en tuppers (porque no se vuestra familia y amigos, pero a los míos les encanta eso de llevarse un postre de regalo para casa).

Otro de los motivos es que puedo dar rienda suelta a mi vena creativa, y decorarlos a mi gusto o tunearlos según el postre en cuestión, y que decir que me encanta, además de ser una buena manera de reciclar recipientes de vidrio que tengas por casa, de yogures, o los botes pequeños de conservas (imaginación al poder).

También la podéis hacer en un molde de tarta sin problema, en este caso lo mejor es un molde entre 22-25 cm.

Este es uno de los postres más sencillos que veréis por mi blog, pero uno de los favoritos de mis invitados.

Podéis combinar los chocolates a vuestro gusto, o cambiar alguno de los tres clásicos por alguno que os llame la atención (ahora el mercado del chocolate es muy variado).

La receta clásica lleva galletas maría o digestive, pero yo utilizo galletas speculoos (las más conocidas son las Lotus). Un día que iba a hacer la tarta no tenía las galletas de la receta, y eché mano a un paquete de Lotus que guardaba para otra receta. Y le da un sabor mucho más rico al postre, para mi gusto (y el de mis invitados), pero podéis usar la galleta que más os guste.

Una recomendación: para esta tarta usar chocolates de repostería, son un poco más caros pero compensa, sobre todo el chocolate blanco; son chocolates más ricos en manteca de cacao y les da un brillo, una textura y un sabor que no se consiguen con los chocolates que compramos para comer.

Otra recomendación: cuando se vierten las distintas capas corre el peligro de romperse y  que los chocolates se mezclen. Para evitarlo usar una cuchara. Se vierte la mezcla sobre la cuchara para que vaya cayendo poco a poco y no se rompan las capas.

Si tenéis Thermomix en esta receta os recomiendo que la uséis, es una maravilla la textura sin grumos que deja, la rapidez con la que los ingredientes se mezclan y la limpieza del proceso. En esta receta os pondré las dos maneras de hacerlo para quien tenga Thermomix y para quien no. Yo la he probado a hacer de las dos maneras, y en este caso, gana el robot al modo clásico.

 

INGREDIENTES (LOS MISMOS PARA LAS DOS VERSIONES)

-200 g de cada chocolate: chocolate negro, chocolate con leche y chocolate blanco

-100 g de azúcar

-750 ml de nata para montar

-750 ml de leche entera

-3 sobres de cuajada

-300 g. de galletas

-100 g de mantequilla

BASE DE GALLETAS (LA MISMA PARA LAS DOS VERSIONES)

-Machacamos en un mortero o robot de cocina las galletas. Yo no las dejo en textura polvo porque me gusta el toque crunchi que le dan los trocitos de galletas medio triturados, pero aquí, como en todo, al gusto.

-Derretimos la mantequilla y se la añadimos a las galletas y mezclamos. Repartimos la mezcla en los vasitos y a la nevera para que cojan consistencia.

PREPARACIÓN DE LAS CAPAS DE CHOCOLATE (CLÁSICO)

Capa de chocolate blanco:

-Poner a hervir 250 ml de nata, con 250 ml de leche y 50 g de azúcar.
-Unir el chocolate blanco picado finito y remover hasta que derrita.
-Añadir el sobre de cuajada y remover hasta que hierva durante 2 ó 3 minutos.
-Verter con cuidado en el molde encima de la base de galletas.
-Meter en el frigorífico para que se cuaje un poco y preparamos la siguiente capa.

Capa de chocolate con leche:

-Poner a hervir 250 ml de nata, con 250 ml de leche y 50 g de azúcar.
-Unir el chocolate con leche picado finito y remover hasta que derrita.
-Añadir el sobre de cuajada y remover hasta que hierva durante 2 ó 3 minutos.
-Verter con cuidado en los vasos encima de la capa de chocolate blanco. Si se ha   cuajado mucho rallar la superficie con un tenedor para que las capas unan bien.
-Meter en el frigorífico y preparamos la siguiente capa.

Capa de chocolate negro:

-Poner a hervir 250 ml de nata, con 250 ml de leche y 50 g de azúcar.
-Unir el chocolate negro picado finito y remover hasta que derrita.
-Añadir el sobre de cuajada y remover hasta que hierva durante 2 ó 3 minutos.

-Verter con cuidado en los vasos encima de la capa de chocolate con leche. Si se ha   cuajado mucho rallar la superficie con un tenedor para que las capas unan bien.
-Meter en el frigorífico y dejar cuajar hasta el día siguiente.

PREPARACIÓN DE LAS CAPAS DE CHOCOLATE (VERSIÓN THERMOMIX)

Capa de chocolate blanco:

-Poner 250 g. de nata, 250 g. de leche, el chocolate troceado y un sobre de cuajada. Programar 7 min/90ºC/vel 5. Verter la mezcla en el vasito y reservar en el frigorífico.

Capa de chocolate con leche:

-Poner 250 g. de nata, 250 g. de leche, el chocolate troceado y un sobre de cuajada. Programar 7 min/90ºC/vel 5. Verter la mezcla en el vasito, rallando la superficie si está muy sólida para que unan bien las capas y reservar en el frigorífico.

Capa de chocolate negro:

-Poner 250 g. de nata, 250 g. de leche, el chocolate troceado y un sobre de cuajada. Programar 7 min/90ºC/vel 5. Verter la mezcla en el vasito, rallando la superficie si está muy sólida para que unan bien las capas.

Reservar en la nevera mínimo 4 horas, aunque lo mejor es dejarlas toda la noche.

“Si no se siente bien, si usted no ha dormido, el chocolate le revivirá. Pero usted no tiene chocolate! Pienso en eso una y otra vez! Querida, ¿cómo lo va a solucionar?”

MARQUESA DE SÈVIGNE