ESPAGUETIS DE CALABACÍN CON POLLO A LA PARMESANA

Incluir verduras y vegetales en las comidas suele ser empresa difícil teniendo hijos, no sé si os pasa lo mismo, pero algún motivo casi todos los infantes vienen con una animadversión hacia estos alimentos de serie.

Mi hijo mayor, el universitario, está cambiando bastante su manera de interactuar con los mismos porque comparte piso con un amigo y una amiga y los dos son veganos. Y aunque no ha renunciado a su alimentación, sin prescindir de nada, si es cierto que, al final, como cocinan mucho juntos, se ha reconciliado con las verduras y las hortalizas.

La verdura en casa se comía siempre de la manera clásica, y eso acaba aburriendo, y es otro factor a tener en cuenta, preparar recetas que incluyan estos alimentos dándole un aspecto más apetecible, así que siempre estoy buscando recetas nuevas y que mi hija las incluya en su dieta sin que la hora de la comida se convierta en una tragedia griega.

Esta receta la he preparado en varias ocasiones y les encanta, y es una manera muy divertida de incluir el calabacín en la dieta, que es una hortaliza que se suele tomar en cremas, purés y pistos, pero que tiene grandes posibilidades  en cientos de recetas. Yo soy una auténtica admiradora de esta hortaliza y la tengo plantada en mi huerto.

El calabacín se cree que se originó hace más de 8.000 años, hay dudas si en Asia Meridional o en América Central, pero si que hay evidencias de que ya era consumido por los egipcios y más tarde, por griegos y romanos, y cuando los españoles y los portugueses llegaron al Nuevo Mundo, trajeron esta fruta a Europa. Desde entonces, esta hortaliza se ha hecho muy popular, con una producción de más de 5.000 millones de toneladas al año, siendo Estados Unidos y China el mayor productor.

Incluirlo en nuestra dieta nos ayudará a bajar el nivel de colesterol en nuestro sistema, sus altos niveles de vitaminas A y C también contribuyen a la disminución del riesgo de la aterosclerosis.  Uno de los mejores beneficios para la salud del calabacín es el fortalecimiento de nuestros ojos, gracias a la luteína y la zeaxantina. Tienen un alto contenido en fibra y agua y un bajo contenido de calorías.

Ayuda a reducir los niveles de presión arterial gracias al  potasio y al magnesio. El calabacín es una potente fuente de vitaminas A y C, poderosos antioxidantes con  propiedades anti-inflamatorias.

Creo que todas estas razones y su versatilidad, ya que se aprovecha todo, la pulpa, la piel y hasta las flores, os animará a usarlo sino lo habíais hecho ya.

La receta que os presento incluye un poco de todo, hortaliza, carne, lácteos, etc… Es una receta completa que sirve de plato único, es muy saciante y tiene un sabor espectacular.

Para preparar los espaguetis cuento en mi alacena con este aparatito tan práctico, llamado espiralizador, muy económico y de esos gadets que te facilitan mucho el trabajo en la cocina. Pero si no disponéis de uno podéis cortarlos en juliana y solucionado.

INGREDIENTES

-500g de filetes de pechuga de pollo

-1 cucharadita de orégano seco

-300 ml de tomate triturado

-350g de espaguetis de calabacín

-100 g de queso mozzarella fresca

-75 g de queso parmesano rallado

-75 g de pan rallado

-1 puñado de hojas de albahaca

-Aceite de oliva

PREPARACIÓN

-Calentamos un poco de aceite en una sartén apta para el horno. Una vez la sartén esté caliente espolvoreamos sal y pimienta, ponemos el pollo y lo sazonamos por encima también. Lo freímos a fuego alto hasta que se dore por completo.


-Mientras el pollo se fríe, preparamos los espaguetis de calabacín. Quitamos los extremos del calabacín y usamos un espiralizador para hacer espaguetis. También se puede cortar el calabacín en juliana. Lo introducimos a la sartén. Espolvoreamos con orégano seco. Mezclamos todo bien. Incorporamos el tomate triturado.


-Echamos pan rallado, parmesano rallado y mozzarella en rodajas a la sartén. Metemos la sartén al horno con el grill caliente durante 4–5 minutos.


-Servimos con hojas de albahaca.

“Somos lo que comemos, pero lo que comemos nos puede ayudar a ser mucho más de lo que somos”

ALICE MAY BROCK

MERMELADAS CASERAS

Una de las cosas que más me gusta preparar en casa son las mermeladas. Desde que descubrí lo sencillo que es prepararlas, aprovechando la fruta de temporada y mezclando frutas al gusto de la familia, este rico manjar siempre está en mi alacena.

Ahora que estamos en época de fresas, es la que suelo preparar, combinada con frutos rojos que me encantan. Tengo plantado en el patio fresas, frambuesas y arándanos. Aún no has salido, porque por esta zona donde yo vivo el frío ralentiza las cosechas, pero las fresas ahora se adquieren en la frutería por muy buen precio.

Tengo la  inmensa suerte (ventajas de vivir en un pueblo), de estar rodeada de morales, así que en temporada me doy largos paseos recogiendo moras y congelándolas. Lo mismo hago con las frambuesas y los arándanos. Como son frutos bastante caros, en la época de cosecha hago acopio de producto para el resto del año, ya que es mi mermelada favorita.

Un poco de historia:

Los griegos y los romanos ya cocían la fruta con miel para preservarla mejor. Marcus Gavius Apicius, el gastrónomo romano del siglo I d.C., incluyó recetas para preservar frutas en su libro De Re Coquinaria” (De asuntos culinarios). Más tarde los árabes introdujeron el azúcar en Europa a través de Oriente y las clases pudientes utilizaban el codiciado azúcar de caña para elaborar sus mermeladas.

En Cataluña se publicó el “Llibre de totes maneres de confites”, alrededor del siglo XIV. Cuenta con 33 recetas de frutas y mermeladas confitadas: sandía, almendras, limón, membrillos, nabos chirivías, zanahorias, melocotones, manzanas, peras, nueces verdes, dátiles y cerezas.

En el siglo XV las mermeladas de cítricos se utilizaban para que los marineros no enfermaran de escorbuto en alta mar. En Inglaterra se popularizó la mermelada elaborada con naranjas amargas de Sevilla a la que denominaron “marmalade”.

La mermeladas eran muy populares entre la realeza Europea. María Estuardo adoraba la de naranja y Luis XIV siempre culminaba sus banquetes Versallescos sirviendo exquisitas mermeladas elaboradas con fruta de sus propios huertos.

En 1795, el pastelero parisino Nicolas François Appert introdujo los alimentos en recipientes cerrados y los calentó al baño maría.

Si os interesa saber más sobre este delicioso manjar os dejo el enlace completo del artículo, que es muy interesante:

https://www.gastronosfera.com/es/tendencias/claves-y-truquillos-practicos-para-preparar-mermeladas-caseras

Una de las cosas más importantes antes de preparar las mermeladas es tener los botes bien esterilizados. Hay que lavarlo bien con agua templada y jabón, o metiéndolos en el lavavajillas si tenéis, y luego hervirlos en agua unos 20-25 minutos. Se retiran del agua y de dejan secar bien boca abajo sobre un trapo limpio.

Aquí va la receta de las dos combinaciones que he preparado. La cantidad de fruta es aleatoria, podéis combinarlas al gusto según la cantidad de fruta que dispongáis o el sabor que queréis que más destaque.

Si queréis aligerar la mermelada sustituir el azúcar por stevia o sirope de ágave, aunque nunca la he preparado así porque la hemos probado y en casa nos sigue gustando más el sabor y la consistencia de la mermelada tradicional con azúcar.

MERMELADA DE MORAS Y FRESAS

INGREDIENTES:

-400 gramos de moras

-600 gramos de fresas

-500 gramos de azúcar 

-Zumo de medio limón

PREPARACIÓN:

-Colocamos en una recipiente hondo la moras y las fresas lavadas y bien escurridas, junto con el azúcar. Dejamos reposar la mezcla en la nevera por un par de horas.

-Pasamos las moras y las fresas junto con el almíbar en una olla y le añadimos el zumo del limón. Cocinamos a fuego lento durante unos 40 minutos, hasta que la mezcla espese, removiendo continuamente para que no se pegue.

-A mí no me gustan los trozos de fruta en las mermeladas, así que durante el proceso lo voy aplastando con un prensapuré, pero eso va en cuestión de gustos.

-Rellenamos los tarros casi hasta el borde y los cerramos. Los ponemos al baño maría con agua suficiente para que cubra el tarro casi hasta la tapa , y dejamos unos 25 minutos. Luego los sacamos y los dejamos boca abajo hasta que enfríen.

MERMELADA DE FRESAS Y FRUTOS ROJOS

INGREDIENTES:

-1 kg de fresas y  frutos del bosque (yo añadí arándanos y grosellas)

-500 gr de azúcar

-El zumo de medio limón

PREPARACIÓN:

-Ponemos en una cazuela honda la fruta, la fresa la corto en cuartos y añadimos el azúcar, y lo dejamos macerar unas horas.

-Ponemos la cazuela a fuego lento y hacemos el mismo proceso que en la receta anterior.

-Ya están listos. Yo después de todo el proceso me gusta darles ese toque artesanal decorando los tarros, porque es uno de los detalles que me gusta regalar a amigos y familiares, y siempre es un detalle bonito darle tanta importancia al contenido como al continente.

Truco para saber si la mermelada está en su punto:

-Prueba de “Moisés”: se pone un poco de mermelada en un plato frío y se pasa el dedo por en medio. Si el “Mar Rojo” se mantiene abierto está lista. 

– Prueba de la lágrima: poner una gota de mermelada en papel de celulosa en vertical y comprobar si esta resbala como una lágrima. Si ese es el caso la cocción deberá continuar un poco más.

“Esa felicidad,

esa seguridad

de repertir los gestos cada día.

Exprimir las naranjas,

preparar el café,

tostar las rebanadas

de pan,

untar la mermelada”

(EXTRACTO DEL POEMA RUTINA, DE RICARDO BADA)