TARTA SELVA NEGRA

Este fin de semana celebramos el cumpleaños de mi marido y para agasajarlo le preparé esta deliciosa tarta. Y digo deliciosa porque fue el comentario general de todos aquellos que la probaron.

La fotografía, como en otras ocasiones, no está tan cuidada como en otras recetas, pero estaba metida en faena preparando los diversos platos que iban a anteceder al postre y no tenía mucho tiempo de preparar el set de fotografía, aunque realmente la tarta queda tan bonita que no necesita de mucha parafernalia para lucir como se merece.

La tarta Selva Negra debe su nombre a la región alemana con el mismo nombre, y su origen se ubica en el siglo XVI cuando el chocolate ya se había asentado en Europa, y en la zona llamada Foresta Negra en alemán Der Schwarzwald situada en el estado de Baden-Württemberg. El nombre evoca la oscuridad y el misterio de una región conocida por sus cerezas algo agrias de las cuales se obtiene el Kirsch o Kirschwasser, un destilado doble, transparente, de la calidad Morello. La combinación de la cereza, el kirsch, la crema de leche y el chocolate hace de esta torta un emblema de la región.

Esta es mi versión de la Selva Negra (por algún motivo siempre acabo versionando los postres a nuestros gustos y nunca sigo las recetas al pie de la letra), y tengo que decir que ha sido un éxito rotundo y que prefieren mi versión a la original. Cambio el kirtsch por almíbar de cereza, ya que no nos gustan los postres con licor, y las cerezas que uso no son las ácidas, sino cerezas del Bierzo, la tierra que me vió nacer, y donde la cereza es uno de los manjares más exquisitos y con Marca de Garantía (y una de mis debilidades).

Realmente es una tarta muy sencilla, y el secreto (ahora ya no tan secreto) de que quede tan jugosa son dos cosas, preparar una mermelada de cerezas casera (nada que ver con la de compra), y aprovechar los huesos de cereza para preparar un almíbar de cereza super rápido y que le da el toque jugoso a los bizcochos (como habéis oído, los huesos de las cerezas).

Vamos con la receta, que, si bien no reviste de dificultad alguna, si es laboriosa, y es importante hacer todos los pasos para que quede así de deliciosa. Os lo voy a poner por partes para que la receta no parezca tan complicada, porque son muchos los ingredientes, varios los pasos, pero en una mañana tenéis preparada esta tarta si la necesidad apreta (como me pasó a mí), aunque si la planificáis con tiempo mucho mejor, ya que  es conveniente que el bizcocho se hornee el día anterior (y refrigerarlo toda la noche, así os será más fácil cortarlo en discos para el relleno), y la mermelada y el almíbar también podéis prepararlo con antelación y tenerlo en la nevera enfriando. Yo os voy a dar la receta para 1 k de cerezas para que os quede un bote de mermelada ya que está deliciosa para untar las tostadas del desayuno o para acompañar al yogur.

INGREDIENTES 

Bizcocho de chocolate

-100 g de harina de repostería

-40 g de cacao puro en polvo

-2 cucharaditas de levadura química en polvo

-1 cucharadita de azúcar avainillado

-1 pellizco de sal

-4 huevos tamaño M

-150 g de azúcar

-100 g de mantequilla a temperatura ambiente

Mermelada de cereza y almíbar

-1 kg de cerezas sin hueso

-600 g de azúcar (500 para la mermelada y 100 para el almíbar)

-2 cucharadas de zumo de limón

-100 g de agua

Montaje

-1 litro de nata de repostería (ya viene azucarada), y sino la encontráis nata 35% materia grasa, un estabilizador para que quede más espesa (yo uso Natafix) y 100 g de azúcar para montarla. Siempre bien fría.

-Fideos de chocolate

-Virutas de chocolate para adornar (opcional)

-Cerezas

PREPARACIÓN

Bizcocho

-Precalentamos el horno a 180º

-Engrasamos un molde de 20 cm desmontable

-En un bol tamizamos la harina, el cacao, la levadura, el azúcar avainillado y la sal. Reservamos.

-En la batidora con el accesorio batidor, ponemos los huevos y el azúcar y batimos hasta que la mezcla esté espumosa. A continuación añadimos la mantequilla a temperatura ambiente e integramos. Luego añadimos la mezcla anterior y mezclamos lo justo para que la masa no coja mucho aire y quede un bizcocho jugoso (este paso recomiendo hacerlo a mano con una espátula ya que comprobamos mejor cuando está todo integrado).

-Vertemos en el molde u horneamos durante unos 25-30 minutos (como digo siempre, comprobar con el truco del palillo, ya que cada horno es diferente).

-Dejamos enfriar, lo desmoldamos y dejamos enfriar del todo en una rejilla.

-Lo que os dije anteriormente, es mejor hacerlo el día anterior. Una vez frío, se filma bien para que no le entre la humedad y se deja toda la noche en la nevera. Será mejor para cortarlo y rellenarlo. Yo lo hice ese mismo día y lo dejé enfriar unas horas en la nevera, pero es más delicado a la hora de manipularlo. Si lo hacéis como yo, tened mucho cuidado al cortar el bizcocho y manipular las capas.

Mermelada y almíbar

-Preparamos una mermelada poniendo en un cazo un kilo de cerezas deshuesadas con el azúcar y el zumo de limón.

-Llevar a ebullición y a fuego medio bajo durante 30 minutos. No dejar de mover para que el azúcar no se quede adherido a las paredes del cazo. Si queda con mucho grumo pasarle la batidora.

-Mientras  llevamos a ebullición en un cazo unos 300 g de agua para empezar con el almíbar (sólo usaremos 100g pero el agua se irá evaporando y por eso es mejor poner 300 g para que luego nos queden esos 100 g que necesitamos).

-Cuando empiece a hervir ponemos todos los huesos de la cereza. Siempre queda algo de la carne de la cereza cuando las deshuesamos y eso es lo que le va a dar el sabor al almíbar. Lo dejamos cocer hasta que veamos que los huesos quedan limpios y colamos bien.

-En un cazo ponemos 100 g de esa agua y los 100 g de azúcar y mezclamos bien. Una vez que empiece a hervir más o menos lo tenemos unos 10 minutos (hasta que adquiera una consistencia almibarada pero no espesa) sin parar de remover. Lo pasamos a un recipiente para que enfríe. La mermelada que vayáis a embotar ya sabéis, un recipiente que primero habréis esterilizado, poner la mermelada hasta casi el borde, cerrarlo bien y poner boca abajo para que haga vacío. Si no la consumís en un plazo de tiempo corto, al baño María durante unos 20 minutos para que se conserve perfectamente varios meses.

-Yo luego lo meto en un biberón de repostería (es muy conveniente tener uno por que es muy cómodo, y los venden en cualquier tienda, hipermercado, en los chinos, etc…) y dejo enfriar.

Montaje

-Montamos la nata. Si es de repostería no hace falta añadir azúcar porque ya tiene (pero esta nata es difícil de conseguir). Si es nata normal, la montamos con el azúcar y con el estabilizante ( yo uso Natafix y para 1 l de nata le pongo los 3 sobres que vienen en el paquete para que quede bien espesa y mantenga el peso de los bizcochos y los adornos finales).

-Cortamos el bizcocho en tres círculos, acordándose de quitar el copete que le saldrá al bizcocho para que queden regulares a la hora de montar la tarta. Yo tengo una lira de corte pero lo podéis hacer con cuidado con un cuchillo de sierra.

-En un pie de tarta ponemos un poco de nata para que la tarta no se mueva al prepararla (yo lo hago directamente sobre el pie para luego no tener que trasladarla, dada mi torpeza manifiesta, para que en el proceso la tarta no acabe por la encimera).

-Ponemos un disco del bizcocho de chocolate, lo empapamos con el almíbar, extendemos una capa de mermelada, y una capa generosa de nata. Cubrimos bien el bizcocho y alisamos.

-Ponemos otro disco de bizcocho (yo suelo poner el de arriba del todo porque lo disimulamos luego bien y así el disco más liso queda arriba del todo y será mas sencillo para decorar y quedará mucho más bonita). Y repetimos almíbar, mermelada y nata.

-Último disco de bizcocho, almibaramos, ponemos mermelada (en esta última capa dejando mínimo 2 cm en los bordes sin cubrir, porque sino al extender la nata para decorar se mezclarán y quedará muy feo), y ponemos la nata. En esta ocasión extendemos la nata hasta los bordes para cubrir todo el lateral de la tarta (nos ayudamos con una espátula). Reservamos nata para ponerla en una manga pastelera con una boquilla rizada.

-Luego cubrimos todo con los fideos de chocolate (así también se disimulan las imperfecciones), y hacemos rosetones en todo el borde superior de la tarta con la manga pastelera. Hacemos lo mismo en el centro de la tarta. Adornamos con las cerezas y opcional, ponemos unas virutas de chocolate en el centro.

-Refrigerar la tarta unas horas y lista para disfrutarla.

Una fiesta sin pastel es sólo una reunión” 

JULIA CHILD

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s