PASTEL DE MASA FILO, CARNE PICADA Y GORGONZOLA

Compré en mi carnicería de confianza una carne de cerdo buenísima, me la pican al momento y la traigo bien fresquita para casa. Mi primera intención era preparar una lasaña, pero al abrir el frigorífico para guardarla me encontré de frente con un paquete de masa filo que iba a caducar, y un poco de queso gorgonzola guardado en la nevera también. Así que se me encendió la bombilla de “vamos a ver que hacemos con lo que tenemos” y se me ocurrió usar la carne picada para preparar este pastel. Todo un éxito.

La combinación de la carne con el queso azul, el crujiente de la pasta filo, es una delicia. Además es un plato sin ninguna dificultad, que se prepara en poco tiempo, y como es contundente y llena bastante, es ideal cuando tienes invitados porque te arregla un menú en un momento.

El queso gorgonzola es un queso que suelo utilizar en muchas recetas porque me encanta el sabor que les proporciona, yo siempre uso el gorgonzola dulce, que tiene menos tiempo de maduración y es más cremoso y de sabor más suave, hay gorgonzola picante, cuyo tiempo de maduración aumenta y el sabor es más fuerte. Aquí, como siempre, a gustos.

 Es  un queso italiano de vetas azules y verdes originario de la región de Milán en Lombardía. Su origen es incierto pero data de finales de los años 800. Parece que en la antigüedad el queso se llamaba “stracchino” (queso blando), cuya palabra proviene de “stracco” que significa “cansado”.

La historia habla de que pueblo de Gorgonzola constituyó una etapa importante para los rebaños de vacas durante el pastoreo, desde donde pastaban en invierno hasta la montaña, donde la hierba permanecía fresca todo el año.

Durante el trayecto, después de haber caminado durante muchos días, las vacas cansadas tenían que descansar, por lo que este pueblo tuvo adoptar los medios para evitar perder la leche y transformarla en queso, luego se mantenía en las cuevas naturales del valle de Valassina, cuyas condiciones eran perfectas para el desarrollo del moho azul, lo que dio origen al término Stracchino di Gorgonzola, que luego se simplificó a Gorgonzola.

Desde 1953 el queso gorgonzola recibió la Denominación de Origen Controlada (AOC), completado en 1996 por una denominación de origen protegida.

INGREDIENTES

-5 láminas de pasta filo

-500 g de carne picada de cerdo

-Cebolla bien picadita (ya sabéis que yo uso la congelada, ideal para guisos y para aquellos que como yo no se lleven bien con esta hortaliza)

-400 g de tomate natural triturado

-1 zanahoria

-1 pimiento

-1 vasito de vino blanco

-Sal y pimienta

-Orégano

-Queso gorgonzola (al gusto)

-Aceite de oliva o mantequilla para untar las láminas de pasta filo

-Semillas de sésamo

-1 molde desmontable de 22 cm

PREPARACIÓN

-En una cacerola cubrimos el fondo con aceite de oliva y cuando esté caliente añadimos el pimiento, la zanahoria y la cebolla cortada bien fino todo, y doramos. Siempre a fuego medio para que no se queme la cebolla.

-Cuando esté dorada la cebolla ponemos la carne picada, y rehogamos, hasta que la carne se selle.

-Una vez sellada bien la carne, añadimos el vaso de vino blanco, y dejamos que se evapore el alcohol. A continuación añadimos el tomate triturado, y a fuego medio guisamos la carne hasta que comprobemos que está en su punto.

-Reservamos.

-Precalentamos el horno arriba y abajo a 180º

-Pincelamos bien el molde con aceite de oliva o mantequilla, eso al gusto.

-Mantenemos la masa filo sobre un trapo de cocina limpio y mientras vamos usando una lámina el resto la mantenemos tapada con otro trapo de cocina limpio y húmedo, porque se resecan muy rápido al contacto con el aire.

-Cogemos una lámina, tapamos el resto. Pincelamos cada lámina con la mantequilla fundida o el aceite de oliva y la colocamos sobre el molde dejando que sobresalga por los bordes para luego poder cerrar el pastel por encima. Hacemos estos con todas las láminas, cruzándolas por todo el molde para que nos quede borde de masa por todo el diámetro y que quede bien cubierto el pastel.

-Añadimos la carne y por encima colocamos el queso (aquí podéis ser más o menos generosos según el nivel de queso que queráis en el pastel).

-Vamos doblando y cubriendo todo el pastel con la masa filo hasta tener todo cubierto, pincelamos por encima con la mantequilla derretida o el aceite, y espolvoreamos por encima semillas de sésamo.

-Metemos el pastel en la rejilla, a una altura media, y dejamos que se dore la pasta filo. Más o menos unos 15 minutos según el horno, hay que estar en este punto muy pendiente porque la pasta filo se hace muy rápido y se quema más rápido todavía.

-Desmoldamos con cuidado en caliente y servimos inmediatamente.

-Es un pastel que se mantiene en la nevera varios días, pero hay que cubrirlo bien para que no coja humedad. Para calentarlo hay que meterlo en el horno a temperatura baja, para que se caliente la carne por dentro pero no se queme la pasta por fuera. No lo calentéis en el microondas (una de las maneras de calentar más socorridas), la pasta filo se ablandaría y perdería el toque crunchi, y eso es parte del encanto de este plato.

“Este es mi principal consejo a la gente: Aprende a cocinar, prueba nuevas recetas, aprende de tus errores, no tengas miedo y sobre todo diviértete.”
JULIA CHILD

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