PAN DE ESPIGA

Una de las cosas que más me gusta hornear es pan.

Suelo hacerlo los domingos porque es el único día de la semana que no viene la panadera a mi puerta (nuestra querida Soraya), y aunque me encanta el pan recién horneado, es algo complicado prepararlo todos los días y en el horno convencional, porque el tiempo y el gasto energético es considerable, a parte que considero que es una obligación el contribuir a la economía de la zona y de los que viven de ello, como los repartidores de pan en las zonas rurales donde se echan kilómetros y horas a la espalda todo el día para llevar el pan a los pueblos donde no hay donde comprarlo (en mi pueblo somos tan pocos que ni tienda hay).

Esta receta de pan es una de esas recetas que conviene guardar para esos días que te quedas sin pan, no oyes el claxon de la furgoneta de la panadera (doy fe de ello), estas fuera de casa y te olvidas de enviarle un mensaje de “déjame un barra colgada en la puerta”(otra de las ventajas del pueblo), o porque te apetece un pan recién horneado y crujiente pero no tienes tiempo para amasados y reposos largos. Es una receta que vi un día en el programa de Lorraine Pascal, una cocinera que me encanta y que sigo en Canal Cocina y de la que tengo varios libros. Me pareció tan sencillo, que no pensé que iba a estar tan rico como lo está.

A los que siempre habéis querido hacer pan pero nunca os habéis atrevido por falta de tiempo, os animo a comenzar por algo tan sencillo como esta espiga de pan.

INGREDIENTES

-275 gr de harina de fuerza, y una poca más para espolvorear

-2 cucharadas de aceite de oliva

– 14 gr de levadura fresca

-180 gr de agua templada

-1/2 cucharadita de sal

– sal, aceite y harina para el toque final

PREPARACIÓN

-Disolver la levadura en una parte del agua que tenemos que utilizar.

-Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la amasadora y amasar durante 10 minutos.

-Formar una barra larga y dejar reposar sobre la bandeja de horno previamente enharinada.

-Tapar con film o con un trapo y dejar reposar de 30 a 45 minutos.

-Precalentamos el horno a 200º.

-Dar la forma de espiga: empezamos por el extremo más alejado de nosotros. Cogemos unas tijeras con corte grande, y cada 8 o 10 cm, depende de lo larga que hagáis la barra, se hace un corte en diagonal pero sin llegar a la parte de abajo, y ese fragmento lo movemos hacia un lado. Luego a otros 8 o 10 cm hacemos otro corte en diagonal, sin llegar nunca a cortar la parte inferior, y lo movemos hacia el lado contrario. Así hasta llegar al final.

-Espolvorear por encima unos granos de sal gorda, aceite y un poco de harina.

-Echar vapor al horno con un spray con agua antes de meter el pan (yo tengo un atomizador y rocío unas 10 pulverizaciones) y metemos el pan a hornear, unos 25 o 30 minutos, depende de nuestro horno, como siempre.

-Dejar enfriar sobre una rejilla.

“El entusiasmo es la levadura que hace subir la masa”

PAUL J. MEYER

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