BRAZO DE GITANO DE CAFÉ CON CREMA DE MOCA

Uno de los postres favoritos de mi marido es el brazo de gitano. El viernes, por ser el Día del Padre, quise sorprenderle al llegar del trabajo con uno para acabar la jornada poniéndole un toque dulce.

El origen de este postre es incierta y hay varias teorías al repecto, que cada uno elija la que más le guste o le convenza.

La primera teoría:

A mediados de los años 50 recorrían las pastelerías los artesanos caldereros (profesionales de reparación y mantenimiento de calderas) cuya etnia era  gitana, ofreciendo sus servicios. Estos artesanos eran especialistas en trabajar cobre batido, forja o laminación y de él fabricaban ollas, cazos, moldes y utensilios varios de cocina.

Una vez prestados sus servicios a los pasteleros recibían, además de una compensación económica, algún trozo sobrante de pastel del día. Estos trozos eran enrollados previamente por los pasteleros en una plancha de bizcocho. Y, para llevárselos, los caldereros apoyaban el cilindro de recortes en su brazo mientras los operarios de las pastelerías exclamaban “qué bien queda el pastel en el brazo del gitano”. Este hecho llegó a popularizarse tanto que comenzaron a producir este tipo de bizcochos llamándoles brazo de gitano.

La segunda teoría:

Ésta explica que el nombre de este popular bizcocho se debe a que su forma enrollada y larga deja a la vista la parte más oscura  del brazo de gitano, muy semejante al color oscuro de piel de los gitanos. Además, si este bizcocho se decora con cerezas escarchadas y merengue, recuerda a la manga del típico vestido que lucían las gitanas en las fiestas.

La tercera teoría:

Finalmente tenemos una tercera versión algo diferente pero no menos curiosa. Cuentan que el nombre proviene de un monje berciano de la edad media que recorrió medio mundo hasta que llegó a un monasterio egipcio donde descubrió este postre. Enamorado de él, lo llevó a España para servirlo a la reina. En un primer momento y debido a su origen se llamó “Brazo egipciano”. Pero ya conocemos un poco el humor español y la semejanza fonética de brazo egipciano con brazo gitano, y así fue como empezó, cuentan, a llamarse así.

Sea cual sea la teoría correcta, lo cierto es que es un postre muy versátil que se puede preparar dulce y salado, con bases de bizcochos de muchos sabores y que acepta rellenos de todo tipo y para todos los gustos.

 

Varias cosas a tener en cuenta antes de preparar la receta.

Yo siempre uso mi robot amasadora de cocina con el accesorio de varillas, pero lo podéis hacer en un bol con la batidora de mano con accesorio de varillas.

 La vainilla que yo uso es vainilla  en pasta, y es muy concentrada. Si usáis la vainilla líquida, la que se suele comprar en los supermercados, usar mas cantidad, como mínimo una cucharada, y siempre dependiendo de la intensidad de sabor que queráis conseguir.

Para la crema de moca se suele utilizar mantequilla y café soluble, pero yo hago una versión totalmente diferente.

En navidades mi hijo quiso probar el nuevo producto que sacó Cola Cao al mercado, el Mocca café&cacao, y la verdad es que no le hizo demasiada gracia y se volvió a la universidad, pero sin el Mocca café.

Como nosotros somos de café, y de cafetera italiana de toda la vida, el paquete estaba ahí en la estantería viendo la vida pasar, y se me ocurrió que si no se tomaba de manera tradicional, pues habría que darle otro uso, y se me ocurrió esta crema de relleno. El resultado, excelente, super cremosa, con ese toque a chocolate y café, y ligera a la vez.

Pero si no tenéis esto a mano, podéis hacer simplemente una mezcla  de cacao y café soluble y conseguiréis idénticos resultados. Las cantidades de la receta son orientativas, siempre a razón de la intensidad que os guste de sabor en la crema. Lo mejor es empezar siempre por la proporción que yo os indico para una intensidad media, si os gusta menos fuerte quitar una cucharada, si os gusta que sea intenso añadir una más. Mi recomendación es que empecéis con poca cantidad, e  ir añadiendo para conseguir la intensidad deseada ( como os va a encantar esta crema por su versatilidad, la repetiréis y conseguiréis cogerle vuestro punto).

 INGREDIENTES

BIZCOCHO:

-100 gr. de azúcar

-4 huevos medianos

-80 g. de harina de repostería

-1 pellizco de sal

-1/2  cucharadita de vainilla

-2 cucharadas de café soluble

 CREMA DE MOKA:

-Medio litro de nata de montar, mínimo 35% de materia grasa

– Tres cucharadas soperas de azúcar

-Dos cucharadas soperas colmadas de Mocca Cao  ( o la proporción una cucharada y media de cacao y media cucharada de café soluble)

 PREPARACIÓN

-Precalentar el horno a 180 grados y forrar una bandeja de horno de 30×40 cm. con papel de hornear.

-En la batidora con el accesorio pala ( o a mano con un bol y una varilla o una cuchara), se ponen los huevos y el azúcar y se bate varios minutos hasta que esté todo integrado y que quede una masa homogénea y cremosa (mínimo 6 minutos a velocidad media).

-A continuación se añade la harina tamizada, la sal, la vainilla y el café soluble y se bate hasta que tengamos una masa homogénea y con todo los ingredientes bien integrados.

-Vertemos la masa en la bandeja de horno y con una espátula la extendemos bien para que quede una capa fina y homogénea.

-Horneamos durante 7 minutos ( tiempo orientativo porque ya sabéis que cada horno es único), retiramos del horno y dejamos templar.

-Ahora viene la parte más delicada, que es dar forma al bizcocho para rellenarlo.

-Yo lo hago así: pongo un trapo de cocina limpio, una lámina de papel de hornear encima para no tener que espolvorear el trapo con azúcar glass, volteo el bizcocho sobre el papel de hornear y lo voy enrollando con cuidado. Al hacerlo con el bizcocho templado, no se rompe, y al irse enfriando cogerá la forma.

Mientras enfría preparamos la crema.

-En el bol de la amasadora con el accesorio varillas o con la batidora de mano con el accesorio varilla, ponemos la nata, el azúcar y comenzamos a batir a intensidad media. Cuando la nata vaya cogiendo consistencia añadimos las cucharadas del Mocca Cao o de la mezcla cacao-café soluble y seguimos batiendo hasta que la nata quede bien montada.

Se mete a enfriar a la nevera mínimo una hora para que coja consistencia.

-A continuación rellenamos el bizcocho, lo volvemos a enrollar, lo metemos otra hora en la nevera, y luego ya lo podemos desenrollar y decorarlo, siempre al gusto.

Yo en este caso lo decoré con una mezcla de azúcar glass y Moca Cao y con unos rosetones de la crema de moca espolvoreados con crujiente de almendra.

Es un postre que sirve tanto para poner el broche de oro a una cena, como para un desayuno, como para acompañarlo en la merienda con un delicioso café o té, solos o en compañía. En mi caso, como podéis comprobar, ha sido la segunda.

“Ya nadie tenía hambre, pero eso es precisamente lo bueno con los dulces: sólo se pueden apreciar en toda su sutileza cuando no se comen para saciar el hambre, y esa orgía de dulzura azucarada no colma una necesidad primaria sino que envuelve el paladar con la benevolencia del mundo.

Muriel Barbery en Rapsodia gourmet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s